REAL SOCIEDAD: 1
UD LAS PALMAS: 1
Real Sociedad: Westerveld, Rekarte, Kvarme, Jauregi, Aranzabal, Aranburu, Idiakez, Nihat, Khokhlov, De Pedro, Kovacevic. Cambios: De Paula por Nihat (min.66), Gabilondo por Khokhlov (min. 73) s.c., Pikabea por De Pedro (min. 87).
UD Las Palmas : Quintana, Ángel, Álvaro, Schürrer, Paqui, Josico, Samways. Edu Alonso, Jorge, Pablo Lago, Orlando. Cambios: Sarasua por Jorge (min. 46), Socorro por Paqui (min. 65), Rubén por Orlando (min. 83).
Arbitro: González Vázquez (gallego)
Tarjetas amarillas: Aranburu, Kovacevic, Edu Alonso (2).
Tarjeta roja: Edu Alonso (min. 86)
Goles: 0-1: Jorge, de penalti (min. 21). 1-1: Kovacevic (min.7).
SAN SEBASTIAN.- La Real cerró la Liga del modo menos malo posible, empatando en Anoeta frente a un rival que ya es de Segunda División.Las Palmas ayer cumplió a medias con lo que se exigió a sí mismo, pero ni siquiera la victoria que acarició sobre el cuadro de Roberto Olabe le hubiera impedido perder la máxima categoría. El conjunto donostiarra sumó un triste punto que le sitúa de manera definitiva en el puesto 13 de la tabla.
El partido estuvo en consonancia con lo que se podía esperar. Es decir, la Real se dejó llevar y Las Palmas se jugó el todo por el todo. El conjunto canario, sabedor de que sólo la victoria le podía salvar del descenso, se vació en pos del triunfo. Sin gran autoridad ni con una pizca de calidad, a base de un exigente esfuerzo físico se fue adueñando del encuentro. La situación y su propio nivel no aventuraban una lección exquisita de fútbol.
En la Real cabía prever no solo una mejor actitud, sino un mayor acierto, toda vez que nada, salvo la oposición del rival, tensionaba a sus componentes. Pero muy probablemente la falta de presión, esa que le llevó a reaccionar a tiempo en las últimas semanas, le abocó a protagonizar un espectáculo pobre.
Las Palmas, por deseo de su sancionado técnico, engordó el equipo de hombres defensivos, confiando en mantener la ventaja, ya que el Mallorca seguía perdiendo en su estadio. Las Palmas seguía vivo en Primera, se sentía vivo, pero nada más llegarle la onda del gol de Luque en Son Moix, la fuerza se les vino abajo y Kovacevic aprovechó el desánimo.
El equipo canario había vivido una hora con el sueño en todo lo alto, pero nada más concluir el partido su vestuario se convirtió en un baño de lágrimas. «Mis jugadores están tan destrozados como yo. No hemos perdido hoy la categoría sino a lo largo de un año con muy mala suerte», lamentó Fernando Vázquez.
Foto: Agencia EFE
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